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Bolsas en horticultura

Las bolsas plásticas para horticultura buscan evitar el contacto directo del cultivo con la tierra, ya que hay problemas de suelo como ataque de hongos, bacterias o nemátodos. Una interesante tecnología al alcance del productor.

 POR ING. RODNEY FILIPPINI

Las bolsas o sacos plásticos, de unos 65 litros de capacidad, deben ir cargadas con sustratos especiales, entre ellos vermiculita, N P K (nitrógeno, fósforo y potasio) y cascarilla de arroz carbonizado. Una vez colocado el sustrato, se procederá a la siembra de las semillas con la adición de fertilizantes por medio del riego. La medida de los sacos es de 1,5 metros, con un micraje de 250 aproximadamente, y una durabilidad de dos a tres años. La cantidad de plantas a utilizar varía según se cultiven hortalizas de hojas o frutos. En el caso del tomate, la carga es de cinco plantas a una sola rama; en locote, llega a cuatro plantas; en lechuga, se colocan ocho a 10 plantas, mientras que en frutilla se llega a seis o siete, aproximadamente.

Riego y fertilización

La fertilización se realiza con materiales hidrosolubles, de acuerdo a los requerimientos de cada cultivo. El sustrato, a su vez, puede permanecer en los sacos hasta tres años sin ser cambiado. En cuanto al riego, en el caso de las lechugas, es posible trabajar con microaspersión, mientras que en tomate, locote y pepino conviene utilizar sistemas de riego por goteo, con goteros individuales autocompensados. No es recomendable el uso de cintas.


Ventajas del uso de bolsas

Lo ideal es que los sacos estén sobre un soporte para estar alejados del suelo y evitar ataque de patógenos. Asimismo, en explotaciones comerciales deberán estar bajo invernadero para lograr plantas sanas. Con ello es factible una menor utilización de defensivos y mayor productividad.

En lo referente al uso de semillas, las híbridas son las más indicadas para huertos dedicados a la comercialización, de modo de lograr rentabilidad. El uso de sacos o bolsas para horticultura está recomendado, debido a que ocupa poco espacio y es posible obtener gran variedad de cultivos sumado a la durabilidad del producto.


INVERSIÓN AMORTIZABLE

La utilización de bolsas o sacos para la siembra de cultivos en horticultura representa una inversión fácilmente amortizable, debido a las ventajas que supone el poder cultivar en un medio regular y controlado. Además, los sacos de cultivo, generalmente, están fabricados con plástico tricapa de larga duración, con tratamiento contra rayos ultravioletas que aseguran su correcto mantenimiento a lo largo de dos cultivos en exterior y tres cultivos en invernadero.

(*) Especialista en cultivos hortícolas.

ABC RURAL

Modificado por última vez enJueves, 06 Febrero 2020 13:47
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