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Radio Cumbre - En la Cumbre de la Comunicación

Poder residual de los agrodefensivos - Ing. Agr. Fernando Díaz Shenker (*)

La producción agrícola intensiva, particularmente de granos, tiene en el uso de los agrodefensivos una práctica usual y necesaria para el control de plagas, enfermedades y malezas, según los casos. Además de analizar el riesgo que implica el uso de tales productos para el operador, agricultor y biodiversidad –incluyendo a las abejas, otros polinizadores e insectos– un aspecto poco analizado es el efecto de estos productos químicos en el suelo, lo que se conoce como poder residual de los plaguicidas.

 Si se parte de la premisa de que los suelos sanos nos permitirán obtener productos sanos, es obvio que al momento de aplicar insecticidas, fungicidas o herbicidas, se tendrá en cuenta –además de su selectividad y grado de toxicidad– su poder residual en el suelo.

CONCEPTO

El efecto o poder residual corresponde al tiempo que un agrodefensivo permanece activo y con capacidad de eliminar, o impedir el aumento de una plaga o enfermedad; vale decir, el periodo en que es capaz de seguir actuando y controlando una plaga, una vez que ha sido aplicado. Este factor del efecto o tolerancia residual es clave en la producción de frutas y hortalizas, por cuanto gran número de estas especies se consumen en estado fresco. Es así que este efecto residual se tiene que establecer para frutas y verduras, y determinarse cuántos días deben pasar después de la última aplicación para poder cosechar el producto y enviarlo al mercado para su comercialización y consumo. De ahí la importancia del cumplimiento de las normativas de buenas prácticas agrícolas (BPA), trazabilidad y etiquetado de productos para asegurar la inocuidad de lo que se compra y consume.


EFECTOS EN EL SUELO Y AMBIENTE

Los impactos de los productos químicos que se aplican con fines productivos, además de afectar el suelo en grado variable, tienen efectos sobre el aire y agua; por lo tanto, también, sobre el bienestar del hombre de campo y su familia. Tomemos un ejemplo: Los plaguicidas agregados al suelo y su destino en el ambiente es el título de un libro publicado por el INTA, en diciembre pasado. Investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), de la Argentina, han confirmado que los agroquímicos pueden permanecer durante meses en el suelo, afectando cursos de agua, la vida silvestre, incluyendo a aves e insectos. Con base argumental en 142 publicaciones científicas, los investigadores han afirmado que “el actual modelo de agricultura industrial o modelo extractivo ha pretendido que la química (los plaguicidas) controle a la biología, simplificando así la toma de decisiones. Sin embargo, dentro de este modelo no se ha tenido en cuenta que el uso excesivo de plaguicidas pone en serio riesgo al recurso del suelo”.

CONCLUSIÓN


Las instituciones responsables deberían poner mayor énfasis en velar por el cumplimiento de las normas referidas a la importación, manipulación y posmanipulación de agrodefensivos y, en general, a la tolerancia residual de los alimentos agrícolas que se comercializan para consumo humano, principalmente. En términos populares, evitar el “gusto a remedio” de tomates, lechugas y frutas; además de granos, entre otros. Por eso que los modelos agroecológicos de producción tienen, entre otros motivos, sus adeptos y espacios bien ganados, por cuanto los consumidores mismos exigen productos alimenticios cultivados en forma amigable con el ambiente y la biodiversidad, inocuos y sanos.

(*) Especialista en Comunicación Rural

ABC RURAL

Modificado por última vez enJueves, 06 Febrero 2020 10:47
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